El Recuento de los daños, del “Gobierno del cambio”

 

Por: Gabriel Andraka

 

Al concluir el 2002, se cumplieron dos años del “Gobierno del Cambio”. Para los millones de explotados y oprimidos del país, el único cambio que hubo fue el color (ahora es azul) de los 65 millones de pobres, desempleo, entrega de la soberanía, privatizaciones, remate de nuestros recursos naturales, bajos salarios y reformas para justificar aún más la explotación.

Las mentiras no han parado desde el inicio del gobierno foxista, las promesas de crecimiento del 7% del PIB pararon el año pasado en 1.2 por ciento, por ejemplo. La solución de problemas sociales en 15 minutos, llevan dos años sin alternativa alguna.

En las últimas décadas América Latina ha tenido los niveles más elevados de concentración del ingreso, superando ampliamente al continente africano, México se encuentra entre los países con el índice más alto de inequidad en términos de concentración de la renta. Son aun más alarmantes las diferencias internas que se presentan entre las diferentes regiones, áreas geográficas y grupos étnicos. Desde, prácticamente veinte años atrás con los gobiernos priistas y ahora con el panismo, el proceso de desigualdad social ha ido en aumento, sin la menor posibilidad de que esto cambie con el gobierno empresarial. En México no se observa ninguna diferencia con respecto al resto del continente americano. Salvo nuestra cercanía con los Estados Unidos, el imperialismo más salvaje. Pero existe la otra América, la de las grandes luchas contra la entrega brutal de nuestras riquezas, las de los trabajadores que se movilizan por la defensa del empleo y sus conquistas laborales, la de los campesinos e indígenas que no han cesado de pelear por sus derechos y la defensa de su cultura,  de los estudiantes que no han permitido que se privatice la educación, como lo pretenden los organismo financieros internacionales. La de los maestros que salen en defensa del derecho a la educación pública. El ejemplo de la Argentina que agoniza con las privatizaciones, es más que eso. Es también el ejemplo, de cómo se organiza el pueblo para tomar el destino bajo sus propias riendas. Aunque la larga lista se inicia con la Argentina, continúa con: Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Perú, Costa Rica, y un largo etcétera, de pueblos que han tomado las calles contra los planes económicos de miseria del FMI y BM. México afortunadamente, se sincroniza con la América rebelde.     

 

Caída de la economía nacional

Pese a los intentos de los organismos financieros internacionales por superar la desaceleración económica, es un hecho que el contexto mundial resulta recesivo, para el caso de la economía mexicana es un golpe demoledor, no sólo para contener el deterioro de las condiciones de vida de cuando menos el 54% de la población, sino para evitar su mayor caída. Todo esto sin contar con la política abiertamente de entrega y sumisión del gobierno mexicano a los intereses de los voraces agiotistas internacionales, principalmente norteamericanos. De un crecimiento del 6.9% en el año 2000, la incompetencia del pan-foxismo, nos llevó a 1.2% de crecimiento el año pasado.

El Pago de la deuda externa sigue siendo un problema fundamental para solucionar estructuralmente la pobreza en nuestro país. Tan solo en el primer semestre del 2002, se destinaron 29 mil 631 millones de pesos al servicio del débito de la deuda. Pero se programaron 211,411 millones de pesos para tal efecto, ¿cuantas escuelas, viviendas y generación de empleo se podrían producir con esos recursos?

Si bien México ocupa el octavo lugar en exportaciones a nivel mundial y el primero en América Latina, la micro, pequeñas y medianas empresas se encuentran totalmente al margen del boom exportador. Las grandes empresas acaparan el 51 por ciento de las exportaciones. Se confirma la política del actual gobierno, darle preferencia a los consorcios monopólicos trasnacionales, ahogando financieramente a las empresas medianas y pequeñas. No obstante que estas últimas, generan el 42% del PIB y 64% del empleo, así nos explicamos el desempleo galopante.

Quizá la rama de la producción que refleja más la preocupante desaceleración industrial es la maquiladora. En poco más de un año han salido del país por lo menos 545 empresas maquiladoras, arrojando al desempleo a más de 150 mil trabajadores hasta junio del año pasado. Con esta situación el sector se estanca en sólo un millón 75 mil empleos.

La política del actual gobierno en materia presupuestal, ha sido el recorte sistemático al gasto social. Pero el colmo de la insensibilidad social fue el informe del Centro de Estudios de Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados al anunciar que del presupuesto 2002, el gobierno dejó de ejercer 36 mil millones de pesos. Desde luego, los sectores más afectados fueron los relacionados con educación y seguridad social. El primero fue afectado con 6 mil 312 millones de pesos; mientras que el segundo se afectó con 5 mil 801 millones de pesos, pero si sumamos los mil 388 millones que dejó de gastar la Secretaria de Salud, el monto es aun mayor.

 

La crisis descansa en los trabajadores

Desde 1982, al iniciarse el período neoliberal en nuestro país, se inició también, la carrera alcista precios-salarios que se tradujo en un deterioro continuo del salario real, mientras el costo de la canasta de alimentos y bienes y servicios básicos fue en aumento.  Tan solo en el 2001, a un año de gobierno foxista, la creación de nuevas plazas permanentes de trabajo se contrajo en 9.4 por ciento. En lo que va del sexenio se han perdido 373 mil plazas registradas en el IMSS y de los 259 mil 330 empleos creados de enero a julio del año pasado, la mayoría son temporales y con bajos salarios. El presidente empresario a hecho más pobres a los mexicanos, mientras el salñario promedio de un trabajador es de mil 258 pesos mensuales el del presidente es de doscientos 246 mil pesos mensuales en 2003.

El saldo laboral de 2003 arroja un déficit de un millón 200 mil desempleados, 2 millones 100 mil subempleados y más de un millón dedicado al comercio ambulante para subsistir; en resumen 4 millones 300 mil personas están entre el subempleo y el desempleo abierto.

En las condiciones actuales, son necesarios poco más de cuatro salarios mínimos diarios para comprar la canasta indispensable y quienes reciben menos de cuatro salarios mínimos son más de 10 millones de trabajadores, 50 millones de mexicanos. Por otro lado, los conflictos laborales van en aumento en el sexenio foxista, tanto las demandas por revisiones salariales y contractuales, en el 2002 se interpusieron 65 mil querellas individuales, el motivo principal, violaciones a la ley en finiquitos, pensiones y jubilaciones.

Pero no todo en el panorama laboral es negro. Si el gobierno foxista no ha podido avanzar en sus intenciones privatizadoras se debe fundamentalmente al enorme descontento que existe entre los trabajadores y las movilizaciones, aunque incipientes han sido contundentes para frenar los ímpetus entrenguistas del pan-foxismo. Si no se ha aprobado la reforma laboral, se debe fundamentalmente a la inmensa oposición de los trabajadores.             

 

El campo no aguanta más

Lo que empezó el gobierno priista de Salinas de Gortari, El gobierno panista de Vicente Fox lo está terminando: La liquidación del campo mexicano. Quizá donde se evidencia más crudamente el entreguismo de los gobierno pro-neoliberales mexicanos sea el campo. Con la entrada en vigor de la liberación de aranceles a los propuestos agropecuarios que vienen de Estados Unidos y Canadá se le da el tiro de gracia al campo mexicano. Lo preocupante del hecho es la respuesta tardía de las organizaciones campesinas pues, estaba prevista desde hace tiempo esta situación, pero además en los hechos ya se vivían los estragos del TLCAN.  Aunque insistimos tardia la respuesta no es menos importante La movilización de las organizaciones ligadas a este sector. Muchas de ellas obligadas por la presión de las bases campesinas. La movilización del 31 de enero es la más contundente prueba del rechazo al “rescate agropecuario” foxista. La protesta del viernes último de enero nos ha dejado una gran enseñanza la unidad del pueblo trabajador es posible ante la pasividad del actual gobierno al imperialismo.

 

Todos a tejer la Unidad

El mejor impulsor de la unidad nacional contra los planes económicos del FMI y BM, es sin duda Vicente Fox. En sus afanes desesperados por cumplir con sus jefes norteamericanos ha logrado unir a los maestros, campesinos, trabajadores, estudiantes y hasta canales de televisión por sus torpezas políticas. Ahora nos corresponde a los “de abajo” ponernos de acuerdo para unificar esfuerzos es torno a un proyecto de nación que se corresponda a los intereses de los explotados y oprimidos.